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Síndrome del Intestino Irritable

El síndrome del Intestino irritable (SII), es un trastorno motor del intestino, caracterizado clínicamente por la alteración del habito evacuatorio, dolor abdominal, distensión abdominal y ausencia de enfermedad orgánica detectable.

Los factores psicológicos y las circunstancias existenciales estresantes, inciden de manera notoria en la aparición de los síntomas. El paciente presenta: distensión abdominal visible, alivio del dolor abdominal con la evacuación, evacuaciones frecuentes con el comienzo del dolor, presencia de deposiciones con materia fecal disgregada. En realidad, el SII no es considerado hasta el momento una enfermedad, sino un conjunto de signos y síntomas (síndrome). Este síndrome SII, es uno de los trastornos gastrointestinales mas frecuentes.

Las encuestas en la población general indican que aproximadamente un 20 % de la población, padece de este síndrome. La relación de pacientes femeninos - masculinos es de 2-1 respectivamente. Se considera que el dolor abdominal es una de las características que lleva a la consulta con mayor asiduidad.

Este síntoma se presenta como consecuencia de la mayor presencia de espasmos intestinales y por tal razón, el SII también se lo conoce como colon espástico o Síndrome del Intestino espástico. Otro de los signos que presentan los pacientes, es el cambio o la alteración del habito evacuatorio, ya sea con presencia de diarrea o bien de constipación.

En los pacientes que presentan constipación, las materias fecales suelen ser duras, lo que refleja quizás la excesiva deshidratación producida en el intestino por la prolongada retención de las materias fecales entre zonas espasmódicas del intestino. Por esta razón los pacientes suelen eliminar pequeños trozos de materias fecales que presentan formas caninas o bien pequeñas pelotas duras, llamadas también heces caprinas.

La evacuación de este tipo de materias fecales, induce alivio del dolor abdominal bajo, pero a veces queda una sensación de evacuación incompleta. Ante este tipo de síntomas, es importante descartar patologías orgánicas del recto y o del colon, con la realización de estudios radiográficos y o video endoscópicos.

En los pacientes donde el SII, transcurre con diarrea, las deposiciones se caracterizan por presentar pequeños volúmenes de materia fecal disgregada. A menudo las evacuaciones son precedidas por una sensación de urgencia a la evacuación mas típicamente por la mañana o después de las comidas. A veces la diarrea es explosiva, dado que las materias fecales consisten en una mezcla de gases y líquidos, asociándose una urgencia extrema y dolor a la evacuación. Cuando los espasmos del colon, dificultan la eliminación de los gases, estos pueden quedar atrapados en el ángulo intestinal colónico situado por debajo del pulmón izquierdo (Angulo esplénico del colon), lo que origina una sensación de distensión y dolor a dicho nivel que puede simular dolor de origen cardiaco, pero hay que tener en cuenta que este tipo de dolor es aliviado con la eliminación de gases. Recordar que en el SII, el dolor abdominal es precipitado por la ingestión de comidas y aliviado por la defecación y la eliminación de gases.

El dolor rara vez o nunca despierta al paciente durante el sueño. Otros de los signos frecuentes son: La distensión abdominal, los eructos y o flatulencias. La distensión abdominal puede ser tan notoria que a veces resulta imposible usar el cinturón o la vestimenta habitual al final del día. Por estudios científicos realizados, se conoce que la cantidad de gases producidos en la mayoría de las personas, no es la causa del mayor dolor abdominal, sino que los que presentan el Síndrome del Intestino Irritable, presentan una mayor sensibilidad neural puesta en evidencia por la distensión del intestino. Es decir, presentan una mayor sensibilidad a la distensión de la pared del intestino y por ende mayor dolor abdominal, que se hace consiente en la corteza cerebral por falla en los sistemas de bloqueo de esa información que, desde el intestino asciende por las vías nerviosas a través de la medula espinal haciéndose consiente en el cerebro.

Como es sabido, y por esta razón, no todas las personas tienen la misma sensibilidad al dolor. Otro de los signos frecuentes en el SII, lo constituye la presencia de moco, similar al moco nasal, en la materia fecal. La presencia del mismo es producto de la respuesta del intestino a la gran cantidad de espasmos, que detienen, deshidratan y endurecen la progresión por el intestino de la materia fecal , por lo que la secreción de moco por parte de la pared del intestino, logra deslizar la materia fecal endurecida por acción de esta sustancia viscosa o moco que actúa como lubricante natural. En general se considera que ante la presencia de una gran cantidad de moco rodeando la materia fecal, es mayor el numero de espasmos y de inflamación que presenta la pared intestinal.

Por otro lado, la presencia de este moco viscoso, sirve para poder eliminar una gran cantidad de bacterias y otros tipos de gérmenes que se han desarrollado en mayor magnitud , en las zonas intestinales situadas entre los espasmos. Es decir que a pesar de las dificultades, el intestino trata por todos los medios, de mantener una flora intestinal equilibrada. El SII, no es exclusivo del intestino, sino que normalmente afecta también a otros órganos, como el esofago, el estómago, la vesícula, y otros órganos y sistemas como el aparato genito-urinario. Por ultimo, es muy importante decir que los síntomas del SII, se manifiestan muy frecuentemente después de periodos de estrés y tensión emocional, depresión, ansiedad, cuadros de miedo y hostilidad familiar, de conflictos laborales y situaciones económicas desfavorables, tan comunes en estos días. De ahí, la alta frecuencia en la presencia de este síndrome en la población general y por ende en los consultorios médicos.

Prof. Adjunto Dr. Oscar Alfredo Bedini.
Médico Gastroenterólogo.
Investigador Básico . UNR.
Jefe Ext. De Cátedra de Gastroenterología
Hosp. Provincial de Rosario.